Historia

 

Los antecedentes de AERNA se remontan al año 1992,  coincidiendo con la celebración del IV Congreso organizado por el Consejo General del Colegio de Economistas de España, dedicado al desarrollo económico y al medio ambiente. Este encuentro sirvió para que los profesionales que trabajaban, desde enfoques y disciplinas diferentes en torno al binomio economía-medio ambiente, compartieran intereses y motivaciones. A partir de entonces, diversas asociaciones sectoriales incluyeron el estudio de las relaciones entre economía y medio ambiente en sus respectivas sesiones de trabajo.

No obstante, en un intento  de ahondar las relaciones entre sistema económico y ecosistema desde el rigor y la cooperación, un grupo de economistas de la universidad española y lusitana acordaron a finales de 2001 caminar juntos y constituir una asociación que integrará a todas las tendencias de pensamiento que desde la Economía abordan  estas interrelaciones. Así, con el fin de promover el debate científico sobre los aspectos teóricos y aplicados alrededor de la sostenibilidad y de otros conceptos afines, nació la Asociación hispano-portuguesa de Economía de los recursos naturales y ambientales (AERNA). La primera Junta directiva se reunió el 24 de Mayo de 2002, ejerciendo la presidencia el Dr. Pablo Campos Palacín.

Desde entonces, los investigadores españoles y portugueses han venido desarrollando, a título individual o en el seno de equipos de investigación, una creciente actividad investigadora y docente en el área de la Economía de los recursos naturales y ambientales, mientras se acrecentaba por parte de la sociedad el interés sobre los problemas ambientales. Muchos de estos problemas, como el cambio climático, se han convertido en cuestiones centrales de la agenda política y, paralelamente, han ocupado el interés de un creciente número de investigadores e incluso la emergencia y consolidación de revistas especializadas.

Hoy, un destacable número de jóvenes investigadores se han incorporado al reducido grupo de profesionales que a principios de los noventa trabajaban en torno al binomio economía-medio ambiente, lo que muestra no sólo el interés que despierta la Economía de los recursos naturales y ambientales en la Academia sino que deviene la mejor garantía de que ésta  seguirá ocupando un lugar central en los planes de estudio y proyectos de investigación de la Universidad.